lunes, 30 de abril de 2018

Reseña Al final de la calle 118




Vivir al final de la calle 118 no es fácil.
La madre de Valeria y Raven las abandonó sin dar explicaciones y ambas han tenido que aprender a ganarse la vida. Mientras Valeria tiene un insignificante trabajo de modelo, su hermana patea la ciudad en busca de hombres a los que seducir para pagar el alquiler a cambio de sus servicios. Valeria pensaba que tdo seguiría así para siempre... hasta que escucha la música deaquel chico al final de la calle, junto a su casa, y sus miradas se cruzan.
Desde ese momento, una serie de curiosas coincidencias llevará a los personajes de esta novela a cambiar sus vidas como nunca se hubieran imaginado.




Autor: Clara Cortés 
Páginas: 352
Precio: 16,90€
Editorial: Plataforma Neo
 


Al final de la calle 118 es la novela premiada de la tercera edición del premio plataforma Neo/la Caixa.

Hace tiempo que llegó a mis estanterías, pero no es hasta ahora que he tenido la oportunidad de leerlo. Es un libro que nos narra la vida de Valeria, nuestra protagonista. Ella vive con Raven, su hermana mayor. Abandonadas desde hace varios años por su madre, sobreviven al día a día como pueden. No lo han tenido nada fácil. Valeria trabaja de modelo y Raven es prostituta. Raven tuvo que ejercer de cabeza de familia y de madre de Valeria desde que está era aun una niña. Pronto ella también dejó los estudios y tuvo que ponerse a trabajar para aportar a la economía familiar ya que su hermana no podía abarcarlo todo. Un día como otro cualquiera se topará con un chico y su guitarra, Simón y allí su vida empezará a cambiar.

Cuando decidí leer
al final de la calle 118 sinceramente no sabía muy bien que iba a encontrarme entre sus páginas, no había leído ninguna reseña así que simplemente me dejé llevar. Los personajes están perfectamente estructurados y con personalidades muy claras.  A continuación, os voy a explicar por encima los puntos mas determinantes del carácter de cada uno de ellos, de los personajes mas importantes de la novela. 


“Los libros son diferentes para cada persona que los lee, pero a la vez son iguales para todo el mundo y a ellos no les importa quién eres, o dónde vives, o quién es tu familia.” 

Valeria: es aparentemente fría y distante, pero tiene un gran corazón y se desvive en las sombras por su hermana a la que protege por encima de todo. Es responsable, aunque algo tosca y seca de cara a la galería.
Raven: es una chica con una personalidad complicada a causa de los estragos de la vida tan dura que ha tenido. Vive en su propia burbuja que se ha creado de indiferencia, rebeldía y soberbia, pero en el fondo es muy frágil. 
Simon: Solitario, tímido, sensible y dulce.

Por supuesto estos no son los únicos personajes de la historia, aunque si los mas relevantes. Tanto ellos como los demás están muy definidos y cuidados al milímetro, llegas a conocerlos y a empatizar con cada uno de ellos. Todos evolucionan de una manera muy natural, y eso es gracias a la prosa de Clara Cortés, sencilla y clara, madura y trabajada. Tiene una narración muy fluida y en seguida hace que te enganches a la novela y quieras seguir leyendo.

“Para pasar página, tengo que saber cómo empezar un nuevo capítulo.” 

La histora de amor es lenta y sencilla, muy real. Sin prisas. Si es cierto que eso llega a impacientar en algunos momentos, porque va excesivamente lento y estamos quizá acostumbrados a que las historias de amor sean algo rápido, pero hubiera sido demasiado artificial para estos personajes, porque sus personalidades no llevan a ello. A mí me gustó la manera que tiene de enfocarlo ya que es como esperas que actúen . Otro punto a favor es que esto no fuera lo principal de la trama, sino algo sutil y muy bonito para descubrir poco a poco.

¿Y el final? Que decir del final. No lo esperaba y me ha dejado un sabor agridulce que no merecía, es casi uno de los únicoa puntos negativos que veo a la novela de Clara Cortés, bajo mi punto de vista, pero…  

C’est la vie, Valeria.

En definitiva, Al final de la calle 118 es un libro que te atrapará. Una novela realista y dura. Donde habrá momentos que sonreirás con los detalles mas simples y el corazón de sus personajes. Es un libro que sin duda merece ser leído.  



NOTA: 4/5









viernes, 13 de abril de 2018

Empezando Al final de la calle 118




¡Buenos días! Llevo un tiempo un tanto ausente en cuanto a lecturas y mucho más a libros juveniles. El otro día mirando por mis estanterías con ganas de una lectura diferente -últimamente sólo leía sobre la II Guerra Mundial- Me topé con "Al final de la calle 118" así que decidí empezarlo y volverme a reencontrar con la lectura. Y he de decir que llevo varias páginas y me está gustando bastante. Próximamente os traeré su reseña, ahora os dejo con sus primeras lineas a ver si os llama la atención también. 






1. La acera de la derecha. 


La calle que lleva al motel donde vivo es larga y ancha, y una acera no tiene nada que ver con la otra. Es como si una barrera invisible separara ambos lados. Por supuesto, siempre que quieras puedes cruzar al otro lado, pero eso no significa que la gente lo haga. Es como la valla que rodea un instituto: Aunque muchos querrían y podrían saltarla, eso no significa que la salten de verdad. Porque saben que su lugar está dentro.
Cuanto más camino de la derecha recorro, más grietas me encuentro. Y más suciedad. Y menos casas. En la otra acera, sin embargo, la fila de la derecha de chalets de color amarillo y naranja que sigue hasta más allá del motel, hasta alcanzar la carretera del norte. 




jueves, 11 de enero de 2018

Reseña Los niños de Irena



Irena Sendler, «el Ángel del gueto de Varsovia», fue una enfermera y trabajadora social polaca que, en la Segunda Guerra Mundial, salvó a más de dos mil quinientos niños judíos condenados a ser víctimas del Holocausto.
Esta es la historia de cómo lo consiguió, la historia de la joven y decidida mujer que fue de puerta en puerta, sacando a los pequeños de la ciudad amurallada y que tejió toda una red de personas de confianza para ocultarlos. Algunos de ellos narran en este libro su experiencia y agradecen a Irena que, a pesar de las terribles torturas a las que fue sometida, nunca revelara las identidades de los rescatados, que quedaron ocultas a buen recaudo en un lugar secreto hasta el final del conflicto.
El relato de Irena es una historia de resistencia y valor, pero también de un amor imposible y, por supuesto, de una época histórica tan terrible como real: la Segunda Guerra Mundial.


Autor: Tilar J. Mazzeo
Páginas: 349
Precio:
 18,90€
Editorial: Aguilar 

Encuadernación: Tapa blanda con solapas

Hoy vengo a traeros una reseña de un libro que nos sitúa en la Polonia ocupada de 1943 en plena Segunda Guerra Mundial. Entre sus páginas conoceremos a Irena Sendler, una joven nacida el 15 de febrero de 1910 en el Hospital Católico Espíritu Santo de Varsovia. En el seno de una familia católica. Su padre, Stanislaw Henryk era médico e investigador de enfermedades infecciosas. Vivian junto a su joven mujer y madre de esta, Janina. Gracias a la profesión y a la pasión con la que se dedicaba su padre a atender a personas enfermas, Irena adquirió los principios y los valores para ayudar al prójimo. Una vez tuvo la edad suficiente se formaría para ejercer de enfermera y trabajadora social. Y gracias a ello se convirtió en el Ángel del Gueto de Varsovia.
Este libro narra el gran valor y proeza de Irena en la ayuda de salvar a miles de niños del gran holocausto causado por los nazis, concretamente en el Gueto de Varsovia. 

Un día paseando por Casa del libro no pude evitar clavar mi mirada en esta portada, como sabéis soy una apasionada de los libros basados en la Segunda Guerra Mundial en todas sus vertientes. Ya leí un libro que creí similar llamado “Canción de cuna de Auschwitz” de Mario Escobar (libro que recomiendo) Y aunque éste también hable de los niños de aquella época, no tiene nada que ver. Así que decidí comprarlo.

Irena crea una red desde fuera de los muros del Gueto de Varsovia para salvar a millones de niños, gracias siempre a sus contactos y compañeros de batalla.

Es un libro que empieza a atraparte solo con su portada, en ella aparecen dos niñas de la época agarradas a una mujer adulta, es una fotografía que te evoca a aquellos años y a las escenas que vas a leer en su interior. Una vez sumergido en sus páginas te atrapará casi sin darte cuenta. Es una narración fluida y aunque puede parecer algo enredada con la multitud de nombres de los personajes que aparecen en él, poco a poco acabas enlazándolo todo y hace que sea muy fácil de entender y visualizar. En ningún momento se me ha hecho pesado y he llegado a empatizar y a emocionarme con las vivencias y la dureza de una realidad que por desgracia sucedió y se llevó tantas vidas. Irena fue una heroína dónde demostró tener la valentía, correr el riesgo con el peligro que ello conllevaba de una época dónde era muy sencillo morir y dónde sobrevivir era muchas veces una lotería. Con personas como ella en la historia del holocausto se demuestra que podría haber incluso en aquellas circunstancias amor, compasión, lucha y valor sin importar tu propia salvación, donde se olvidaba el egoísmo, un grupo de personas entregadas a la causa preferirían morir a desvelar el nombre de miles de niños y arruinar mas vidas por salvar la suya. Un libro que no te defraudara. Irena no actuó sola, pero sin ella no habría sido posible.

Un recorrido por la vida de nuestra protagonista de aquellos años de caos y pinceladas de su vida posterior nos trasladará a una época que siempre por desgracia deberíamos recordar. La buena labor de Irena Sendler siempre será recordada por aquellos niños cuyas vidas les dieron una segunda oportunidad al cruzarse con ella, el Ángel del Gueto de Varsovia. 



Nota: 5/5






sábado, 16 de septiembre de 2017

Empezamos... Oscuridad

¡Toc, toc! ¡Buenas! Estoy aquí después de muchísimo tiempo y es que después de un gran periodo de ausencia, vuelvo a tener mono de leer. En este tiempo sinceramente no tenía ganas ni tiempo para leer, salvo libros relacionados con la Segunda Guerra Mundial. Aun me siguen encantando y han formado a ser parte casi en exclusiva de mis lecturas, supongo que forma parte de la madurez lectora y personal pero el caso es que tengo tantos juveniles y de otra índole sin leer que he decidido y me apetece ponerme con ellos. Es el caso de Oscuridad de Elena P. Melodia. Este libro lleva años por mis estanterías y nunca me había puesto con él, pero ya va siendo hora! No recuerdo nada de él ni he leído reseñas recientemente, por lo que estoy totalmente abierta a que me sorprenda tanto para bien como para mal, no tengo ni idea de cómo será! Así que me dejo de tonterías y empezamos! Os dejo con unas lineas del mismo. Nos vemos en su reseña! 









Está oscuro. 
Camino, pero no me muevo. Las piernas me pesan como el plomo y en la cabeza siento el golpeteo de unos pasos inmóviles, que martillean sin cesar, mientras empiezo a sentir frío. Tiemblo, y no tengo modo de calentarme. También los brazos los tengo paralizados. Me duelen, con un dolor que nunca antes he sentido como si estuvieran a punto de separarse del cuerpo.
Intento gritar, pero no lo consigo. No me salen más que un hilo de voz ronca y desafinada, como el sonido de un instrumento de viento sumergido demasiado tiempo en el agua. 
¿Dónde estoy?




¿Qué os parece? ¿Lo habéis leído?



lunes, 3 de octubre de 2016

Citas del libro: Después de Auschwitz






"Sé que, después del rato que pasaremos juntos, habremos compartido el sentimiento de que a veces no encontramos nuestro sitio, de que la vida ha sido dura e ignoramos qué nos deparará el futuro. A menudo resulta que, después de todo, no somos tan diferentes."



"Todo lo bueno que hagáis continuará en la vida de la gente con la que hayáis coincidido. Marcará una diferencia en alguna persona, en algún lugar, en algún tiempo, y vuestros logros proseguirán. Todo está relacionado, como una cadena que no se puede romper."



"Recordemos que nos hallábamos ante un dilema difícil: esconderse o morir. Y aguanté porque cuando vives oculta te dices que no durará eternamente. La perspectiva de que sea para siempre sería insoportable, de modo que te escondes hasta mañana, y después, hasta la semana que viene, o incluso hasta el próximo mes. Esperas un día más porque crees que la libertad llegará, seguro, el día que sigue al de hoy."



"Pequeñas mejoras en las peores condiciones suelen deparar instantes de algo parecido a la felicidad, y el primer día que pasamos allí me encaminé hacia Canadá entusiasmada. Estábamos al aire libre y lejos del campo principal y de los miles de rostros demacrados que nos recordaban la realidad de nuestra situación."



"En aquel momento decidí no ser jamás una víctima, pasara lo que pasara. Nunca me permitiría tener esa mentalidad; era casi como aceptar el papel de inútiles totales que los nazis habían querido inculcarnos. Yo no era inútil. Yo era una superviviente."



"Literalmente me estremecí de emoción al descubrir que mis padres volvían a la vida entre mis manos. Una cree que siempre recordará con claridad a la gente que quiere; sin embargo, a medida que transcurre el tiempo, los recuerdos se reducen al recuerdo de los recuerdos."



"Siempre hay esperanza, incluso cuando la vida parece desolada. Hay que tener la voluntad y la fuerza para cambiar de vida, y conseguir lo que nos propongamos.



Después de Auschwitz 
Eva Schloss







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