Título: Nunca mientas
¿De qué trata?
La novela sigue a Tricia y Ethan, una pareja de recién casados que viaja a una zona rural para visitar la apartada casa de campo de la doctora Adrienne Hale, una reconocida psiquiatra que desapareció sin dejar rastro tiempo atrás.
Los planes se tuercen cuando una intensa tormenta de nueve los sorprende y los deja atrapados en la mansión, completamente aislados del exterior. Buscando la manera de pasar tiempo mientras pasa el temporal, Tricia comienza a explorar la casa y tropieza con una habitación secreta. En su interior encuentra algo fascinante y perturbador: cintas de audio con las grabaciones de las sesiones terapéuticas que la doctora mantenía con sus pacientes. A medida que avanza la tormenta y Tricia se adentra en la escucha de estos casetes, la tensión aumenta y se hace evidente que nadie en ese lugar es quien dice ser.
Opinión personal
Llega un momento con Freida McFadden en el que te das cuenta de que tienes que darle una pausa a sus libros. Con esta novela me ha pasado que ya no me ha sorprendido ninguno de sus giros que propone, no solo porque te los esperas, sino porque empieza a sentirse como un poco más de lo mismo de su fórmula habitual.
El problema principal recae en el manejo de los personajes y sus repentinos cambios de personalidad. Siguiendo esa tónica, da la sensación de que el culpable podría ser literalmente cualquiera, porque el comportamiento final no guarda coherencia con la forma en la que nos lo han ido presentando al principio. En esta ocasión, daba casi igual quién estuviera detrás de todo; como todos los implicados guardan secretos oscuros de una forma u otra, el misterio pierde fuelle y el desenlace no consigue impactar.
Por si fuera poco, hacia el final hay un giro tremendo, pero que no encaja para nada con lo que hemos visto anteriormente. Al dejar de tener sentido lógico con los hechos previos, se convierte en un giro imposible de adivinar, no por brillantez o por pistas sutiles bien hiladas, sino por falta de consistencia en la narrativa.
En definitiva, aunque cuenta con el gancho de las sesiones de terapia y se lee con agilidad, se nota un claro desgaste en los recursos de la autora.
¿Y tú que opinas?
¿Habéis leído este libro o alguno otro de la autora? ¿También os da la sensación de que sus giros empiezan a resultar demasiado predecibles o habéis conectado más con este final? ¡Dejadme vuestra opinión en los comentarios!





